ROMASANTA,LOBISHOME (HOMBRE LOBO) DE ALLARIZ

 

 

 

 

Todo comienza en el lugar de Regueiro, un pequeño pueblecito de la provincia de Ourense, el 18 de Nov. de 1809 en el que nace el que será conocido como “el hombre lobo de Allariz“…

Con 21 años se casa con una vecina de Soutelo de la que enviudará tres años después. Es entonces cuando decide recorrer los caminos como tendero ambulante, caminos que le llevarán muy lejos de su Regueiro natal, de los valles de Maceda y Conso, de las Sierras de San Mamede, de la provincia de Ourense e incluso del reino de Galicia…
Era un hombre mañoso, de esos que dicen “aprendiz de todo, maestro de nada”, fue cordelero, segador, sastre, trabajó la lana haciendo de hilador o tejedor (labor que en la época era realizada por mujeres… pero ya desde su juventud tenía fama de ser un poco afeminado). Sus paisanos decían que era un tipo normal, los forenses lo definieron como de mirada dulce y tímida pudiendo volverse altiva y feroz o por el contrario, sumamente serena.

En la Galicia de la época ( y en el resto del España) los que cortaban el bacalao eran la nobleza y el alto clero suficientemente diferenciados de los hidalgos y de los campesinos hacendados. Nuestro protagonista, Manuel Blanco Romasanta, se llevaba bien con los curas y se manejaba mucho mejor con los campesinos…

EXTRAÑAS DESAPARICIONES EN EL PUEBLO
El 21 de Agosto de 1843 desaparecía Vicente Fernández, alguacil de León que iba a embargar al gallego por una deuda de 600 reales…las sospechas confluían en Romasanta, que había puesto tierra por medio y fue juzgado en rebeldía aunque nadie pudo aportar pruebas, por aquél entonces él se encontraba de nuevo en su tierra, había abandonado la venta ambulante e intentaba pasar desapercibido ganándose la confianza de sus paisanos…
Al pasar un par de años empezó a confiarse y paulatinamente volvió a su oficio de tendero y mujeres y niños empezaron a desaparecer… Cuando le detuvieron confesó haber matado a trece personas convertido en lobishome (hombre lobo) por una maldición que le echó alguno de sus parientes en su juventud y tras los asesinatos tenía alucinaciones en las que se veía rodeado de lobos.

Corría el año 1846. Manuela García Blanco, vecina del pueblo orensano de Rebordechao (Allariz), había decidido buscar su futuro y el de su hija Petra, de 6 años, fuera de Galicia. Manuela, nacida el 15 de diciembre de 1799, pensaba encontrar en Santander una buena casa en la que servir ganando unos dineros con los que sacar adelante a su hija. Hasta entonces servía en casa de Dª Brígida Aguiar y D. Luis García, pero ahora, medio divorciada de Pascual Merrello, había decidido vender todos sus bienes y marcharse del pueblo. Y Manuel, el tendero ambulante (entre otros oficios) que tan bien conocía los caminos del país, se había ofrecido a escoltarla hasta Cantabria, donde había prometido conseguirle ese ansiado trabajo.Tras despedirse de sus hermanas, que por desgracia no tardarían en reunirse con ella, Manuela y su pequeña salieron del pueblo rumbo al norte.Semanas más tarde, Manuel Blanco, el tendero ambulante, volvió por el pueblo. Ante las preguntas de los familiares de Manuela respondió que ella y su hija habían quedado muy bien colocadas en casa de un cura… Y otras vecinas del pueblo, alentadas por tan envidiable perspectiva de futuro, decidieron seguir los pasos de Manuela, abandonando Robordechao en compañía de Manuel Blanco “el tendero”.Poco después sería Benita García quien partiría en compañía de Romasanta, en dirección a la casa de un cura de Santander donde encontraría empleo… y más tarde Josefa García, Antonia Rua… algunas de ellas viajarían con sus hijos, de corta edad. Y ninguno de ellos volvería a ser visto con vida jamás.Pasaron las semanas, los meses y los años, y la inquietud dejó paso al temor y a la sospecha, entre los familiares de los desaparecidos. Y los rumores en torno a que algo terrible podía haber ocurrido a las mujeres y niños que viajaban con “el tendero” empezó a circular en los bosques de Galicia, llegando a oídos del mismísimo Romasanta, que decidió no volver a pisar su tierra natal, para evitar las iras de las familias, y el brazo de la Ley.Sin embargo el caprichoso destino decidió que se hiciese justicia, y por una sorprendente casualidad, el 2 de julio de 1852 Manuel Blanco Romasanta fue detenido. Ocurrió en la villa de Nombela, partido judicial de Escalona (Toledo).

Fue condenado por nueve asesinatos y absuelto de cuatro. Ha pasado a la Historia como el único caso perfectamente documentado de licantropía en España (aunque realmente nadie lo creyera en su momento). Siempre eran presas fáciles, mujeres o niños, mataba a las víctimas con las manos y la boca y después se las comía…
En tierras de Ourense antes de conocerle como el hombre lobo, se le conocía como el “Sacamanteigas“(sacamantecas) y “home do unto” y así se le sigue conociendo en muchas zonas de la montaña ourensana, incluso muchos piensan que no eran la misma persona.

Y ¿por qué Sacamantecas?
Decían que se llevaba a los niños y a las mujeres con engaños, los mataba, les sacaba el sebo o unto y lo vendía con excesivo lucro (así dicen los legajos) en Portugal. De manera macabra aunque eficaz, aún se asusta a los niños que no quieren acostarse a su hora diciéndoles que va a venir el hombre del saco o el sacamantecas y claro se van a la cama, pero se pasan gran parte de la noche sin dormir con el corazón helado por el miedo… La “causa contra el hombre lobo” (más de 2000 páginas), se guarda en el Archivo del Reino de Galicia en A Coruña y los manuscritos todavía estremecen a los que los consultan.
Fue condenado a muerte por garrote vil. La reina de España, Isabel II se interesó vivamente por el caso y le conmutó la pena por cadena perpetua…trasladado de la carcel de Allariz a Celanova, su muerte está sumida en el misterio. No hay más datos documentales, unos dicen que fue trasladado a Ourense, pero no hay referencias de ese traslado, otros dicen que murió en la cárcel vestido de mujer, o que se le perdió la pista en los calabozos de Celanova bajo la protección de la casa real… y otros… sienten un terror ancestral al recorrer los caminos gallegos en las noches de luna llena

UN HOMBRE-LOBO EN EL BANQUILLO
Inmediatamente después de su detención, Manuel Blanco “…confesó de plano haber llevado hacía trece años una vida errante y criminal, y haber en efecto asesinado a las expresadas personas, con más a Antonia Rua, vecina de Castro de Loura y sus hijas Peregrina y María en las diferentes épocas y sitios que expresa de seis años a aquella parte, si bien dice obraba impulsado por una fuerza irresistible que le hacia convertirse en Lobo y acometer a las víctimas para devorarlas, cuya transformación atribuye alguna maldición de sus parientes…”.Y tras el de Antonia Rua, “el tendero” confesó hasta doce asesinatos más, cometidos todos ellos, según su inverosímil declaración, bajo la forma de un lobo. Apariencia esta que adoptaba debido a una maldición familiar que le hacía perder la forma humana, siendo poseído por una feroz y cruel fuerza sobrenatural que lo obligaba a matar para alimentarse con la carne de sus víctimas…Evidentemente su primera declaración parecía el delirio de un demente. Sin embargo Romasanta resistió el examen de seis médicos y psiquiatras que certificaban su cordura legal; además se demostró que había vendido enseres personales pertenecientes a las desaparecidos; y por si esto no fuese bastante, condujo a los letrados hasta los lugares donde afirmaba haber cometido sus crímenes, siendo descubiertos restos humanos en algunos de ellos… A partir de ese instante el destino de “el hombre-lobo” estaba marcado.

 

Ésta es una reconstrucción de su aspecto en base a estudios científicos de sus restos. Romasanta medía apenas 137 cm

MUERTE DE ROMASANTA, LA ÚLTIMA INCÓGNITA

Producto del indulto de Isabel II y otra vez por orden de la Reina, Romasanta fue a parar a la Prisión de Celanova. Una pequeña construcción petrea en el centro de esta villa que se ubica a unos treinta kilómetros de la capital ourensana, construída en 1851 por orden de la Reina y de la que en la actualidad nada queda. Se sabe que a aquí fue a parar “El Hombre Lobo”, “O Lobo da Xente”, pero nada más se supo del resto de sus días. Ni de cuándo, cómo y si fue aquí donde los agotó.
Algunos sostuvieron en su momento que Romasanta murió en la prisión de Celanova y que, además, no tardó mucho en ocurrir.

Manuel Blanco murió en la cárcel al poco tiempo
ALFREDO CID RUMBAO: ALLARIZ, VILLA Y CORTE ROMÁNICA, ORENSE, 1985

Pero ningún dato de su muerte consta debidamente, ni siquiera si esta llegó a producirse. Ninguna crónica, de la época o posterior, refleja nada de Romasanta después de 1854, más acá de producirse el indulto de Isabel II. En ninguna parte consta el enterramiento de un tal Manuel Blanco Romasanta.
En Celanova se pierde definitivamente el rastro de “El Hombre Lobo de Allariz”, “O Lobo da Xente”, “O do Unto” y “O Sacamanteigas“, como muchos le siguen llamando. En Celanova no consta documento alguno siquiera de que Romasanta hubiera pasado por esta villa ourensana. Extremo al que puede haber contribuído decisivamente los expurgos documentales que por efectos de la Guerra Civil Española del 36 padeció Celanova, convertida a raíz de la contienda civil en ingente depósito de presos de numerosos lugares del país. Si algún documento pudiera haber soportado en el Juzgado o en el Concello hasta entonces el paso del tiempo, posiblemente sucumbió a los devastadores efectos del Régimen sobre los archivos de Celanova como de tantos otros lugares de este país.

La historia de Romasanta es una historia inconclusa, además de misteriosa, oscura, confusa… El desconocimiento de lo ocurrido a partir de 1854 y el final de los días de “O Lobo da Xente” fueron también en su momento excelente caldo de cultivo para un proceso rumorológico galopante, en torno a aquel que sostenía haber padecido aquellas fatídicas transformaciones. Y con ello para la leyenda.
A su vez, Romasanta fue mutando en ésta: de “O do Unto” a “O Lobo da Xente”, de “Sacamanteigas” a “O Lobishome” y “El Hombre Lobo de Allariz”; de los que seguían alimentando las tesis de las grasas humanas para las boticas portuguesas y los cuidados cutáneos de las ricas señoras lusitanas, a los que preferían perpetuar la memoria del maleficio que el propio Romasanta decía haber padecido durante trece años.
Por mucho que esta última fuera sometida al regio criterio de la justicia y ésta al final la hubiera desestimado, había conseguido aclarar, revelar y demostrar tan poco que, a los ojos del pueblo, era tan válida como la de del sebo humano, tan válida y tan descabellada podía ser una como la otra. Y este pueblo, secularmente adicto a la leyenda y a la creación de sus propios mitos, siempre se sintió atraído por este tipo de historias y de individuos.
Tampoco faltaron versiones sobre el final de los días de Romasanta. En Celanova, allí donde ciertamente fue a parar para cumplir su condena a cadena perpetua por indulto de la Reina Isabel II, se dice que “El Hombre Lobo” no tardó mucho en morir aquejado de una extraña por entonces enfermedad. Según esta versión, Romasanta ya no dispondría por entonces de demasiada salud.
Otros en cambio sostienen que la “extraña” enfermedad que padeció “O do Unto”, tuvo más que ver con las incontenidas ansias de un carabinero por demostrar que las mutaciones de las que Romasanta hablaba no eran ciertas, que con su salud. En la localidad montañosa de Toro, en tierras de Laza de donde eran las García Blanco, se cuenta una historia en la línea de lo reflejado por Vicente Risco en su discurso de ingreso en la Real Academia Galega.

“Por certo que indo nun distes recoñecimentos, e achándose unha noite recollidos el e máis a xustiza nunha casa, non sei que le dixo un dos escribanos que el respondeu:
– Hai si me volvera lobo!…
Daquela o xuez colleu unha pistola e díxolle:
– Pois anda, estrévete a volverto lobo!…
O que respostou o preso:
– Hai, señores, si me volvera lobo non había bala que me matara…”.

(Por cierto que yendo en uno de estos reconocimientos, y hallándose una noche recogidos el y la justicia en una casa, no se que le dijo uno de los escribanos que él respondió:
– Hay si me volviera lobo!…
De aquella el juez cogió una pistola y le dijo:
– Pues anda, atrévete a volverte lobo!…
A lo que respondió el preso:
– Hay, señores, si me volviera lobo no habría bala que me matara…)

VICENTE MARTÍNEZ-RISCO AGÜERO, DISCURSO DE INGRESO EN LA REAL ACADEMIA GALLEGA: EDITORIAL MORET, LA CORUÑA, 1971

La historia de Manuel Blanco Romasanta sigue siendo uno de los misterios más recurrentes de la tradición rural gallega. En 1929 Vicente Risco pronunciaba su discurso de entrada en la Real Academia Galega y lo titulaba Un caso de lycantropia -O Home Lobo-, abordando en su intervención el caso de este vecino de Esgos (Ourense) que fue juzgado en Allariz acusado de «matar e comer xente convertido en lobo».

Cáncer de estómago

Fruto de una intensa investigación, los hermanos Castro Vicente demostraron que Manuel Blanco Romasanta, nacido en Esgos en 1809, «morreu en Ceuta o 14 de decembro de 1863 afectado por un cancro de estómago». Según los datos aportados, el coruñés Antonio de San Martín escribe del caso Romasanta «no semanario ilustrado El Periódico para todos, de 11 de octubre de 1876, refírese á década anterior e fai memoria do caso do home lobo: ??Conducido a Ceuta, Manuel Blanco vivió en aquel presidio durante algunos años, sin que en época alguna diese muestras de padecer enajenaciones mentales, ni monomanías de ninguna especie??». En diciembre de 1863 dos periódicos recogen la muerte: en La Iberia. Diario Liberal del 23 de diciembre se incluye una escueta nota y en La Esperanza. Periódico Monárquico, del 21 de diciembre de 1863, se publica en primera página: «Escriben de Ceuta con fecha 16 del corriente que el desgraciadamente célebre Manuel Blanco Romasanta, conocido en toda España por el Hombre-Lobo, por consecuencia de sus atrocidades y fechorías, y que, Juzgado en La Coruña, fue condenado a presidio falleció en aquella plaza el 14 del actual» y lo hizo «siendo víctima de un cáncer de estómago».

Por su parte, el escritor y jefe superior de Policía de Galicia, Luis García Mañá, presentó una teoría inédita sobre las posibles motivaciones de Romasanta para matar -se le atribuyó el asesinato de 13 personas-. Mañá dijo que «Romasanta puido cometer os seus crimes baixo os efectos do cornizó, un fungo parasito do centeo que, entre outros usos, ten o de ser fonte do LSD, unha droga alucinóxena».

El escritor e investigador recordó las pestes y epidemias de Galicia en el siglo XIX y que «neses anos centrais do século, o gobernador civil de Ourense alerta do risco de intoxicacións pola inxestión de alimentos en malas condicións, en particular afectacións do cornizó».

RESULTADO: Informe de los facultativos, Allariz, Octubre 1852

“(…) Si por los resaltos de su cráneo hubiese de decidirse de las pasiones de Manuel Blanco, hallaríamos los siguientes predominios. Sagacidad comparativa; educabilidad; penetración metafísica; habilidad mecánica y adquisividad o tendencia a adquirir o poseer; inclinaciones que nada se rozan con las que nos ocupan, a no ser la última, porque aunque buena en sí misma y conveniente en la sociedad, puede, exagerando sus límites un alma destemplada, llevarse hasta el robo y éste exigir el asesinato como medio o como preocupación (…) Pretende el detenido hacerse pasar por un ser fatal y misterioso, un genio del mal, lanzado por Dios en un mundo que no es su centro, creado ex profeso por el mal ajeno a que le impide la fuerza oculta de una ley irresistible, en virtud de la cual cumple su fatídico y tenebroso destino(…) En el hombre hay dos fundamentos de facultades: el cerebro, para las del entendimiento, y las vísceras para los arranques o ímpetus, y de la ocurrencia de ambos orígenes resulta un tercer estado potente y temible: que exageradas estas facultades producen efectos diversos proporcionales a su origen, y en la tercera o concurso de ambas tornan al hombre idiota o loco absoluto. La licantropía pertenece a la tercera, por ello se presta especial atención al examen del estado visceral del reo así como de la craneoscopia…
No se presenta en el organismo del detenido ni señales amnésicas, ni causas ni motivos actuales capaces de dar origen a perturbaciones violentas de la inteligencia.
Las inclinaciones que de él pueden inferirse, no son suficientes para explicar por supuesta licantropía, ni los actos que inducen son coactivos e invencibles, por lo que Manuel Blanco Romasanta obra con libre albedrío, conocimiento y fin moral.
Su inclinación al vicio es voluntaria y no forzosa. El procesado no es loco, ni imbécil, ni monomaníaco, ni lo fue ni lo logrará ser mientras esté preso, y por el contrario resulta que es un perverso, un consumado criminal capaz de todo, frío y sereno, sin bondad y con albedrío, libertad y conocimiento. El objeto moral que se proponía era el interés. Su confesión explícita fue efecto de la sorpresa, creyéndolo todo descubierto. Su exculpación es un subterfugio. Los actos de piedad, añagaza sacrílega. Su metamorfosis, un sarcasmo (…)”

RESULTADO: Algunas notas sobre la Licantropía

“….piernas ulceradas al desplazarse a cuatro patas, sed excesiva, ojos y lengua secos y agrietados al disminuir o desaparecer la producción de saliva y lágrimas, visión pobre, palidez, vagabundeo nocturno compulsivo, sobre todo en torno a cementerios, y aullar hasta el amanecer….”
(Paulus Aegineta, Alejandría, siglo VII d.c)
“Pretende que en algunas temporadas tiene la desgracia de convertirse en lobo y entonces, contra su voluntad, se ve obligado a desgarrar a su prójimo con uñas y dientes; para lograrlo se revuelca en la arena, condición antecedente a su transfiguración…”
(Reseña de la causa formada en el Juzgado de Allariz contra Manuel Blanco Romasanta, 1852)

Desde la Antigüedad la transmutación del hombre al lobo (zoomorfismo licantrópico) ha generado una gran fascinación, prueba de la misma son las numerosas referencias que aparecen en textos clásicos (Ovidio, recuerda que Júpiter transformó en Hombre-Lobo a Licaon) y bíblicos (Daniel relata la transformación de Nabucodonosor tras una aparente melancolía).
Paralelos a esta fascinación discurren los intentos de explicar el porque de esta transformación. Inicialmente, en el mundo clásico y el paleocristianismo,las explicaciones serán de tipo moral – espiritual. Posteriormente, y con la llegada de las tesis defendidas por el Malleus Malleficorum, la licantropía pasa a formar parte de las estrategias del diablo para corromper el alma y el cuerpo de los hombres, y la transformación se hace más corporal y menos simbólica.

La tradición gallega cuenta que el séptimo hijo de una familia compuesta exclusivamente por varones puede ser saudador (saludador) o lobishome (hombre lobo). En ambos casos, la característica viene dada por nacer el día de Viernes Santo o la noche de Nochebuena. La diferencia estriba en que el saudador tiene grabados en el paladar los signos evidentes de su condición (una cruz o una rueda de Santa Catalina), mientras que el lobishome carece de ellas. Para evitar que se desarrollen las condiciones de hombre lobo, el niño debe ser apadrinado por uno de sus hermanos. En caso contrario, lo poseerá el espíritu melancólico y se verá abocado, los viernes a media noche, a abandonar su hogar, desprenderse de sus ropas humanas y convertirse en lobo. La tradición dice que recorrerá siete aldeas, una por cada uno de sus hermanos, tirando en cada aldea una de las siete pieles con que se cubre. Otras tradiciones dicen que recorre siete fuentes, siete montes y siete puentes. Volverá a su forma humana cuando alguien le haga sangrar o queme alguna de las pieles que le cubren. La creencia en hombres lobos fue exportada a América del Sur, parece ser que por los descubridores portugueses, pues una manera de librar al séptimo hijo varón de su sino es bautizarle con el nombre de Bieito, tal y como se acostumbra en las islas Azores.

La llegada de la Ilustración implica la aparición, o redescubrimiento, de explicaciones médicas al fenómeno licantrópico; numerosas son las causas que se invocan como responsables: la Sífilis, la Rabia, la Porfiria, la Epilepsia o las Intoxicaciones por Belladona o Estramonio (entre otras) son algunos de los ejemplos. Finalmente, la Psiquiatría tampoco se ha visto ajena a este intento de encontrar una etiología a la licantropía. Tal y como destaca Mosehly (1999) se habían descrito en esa fecha más de 24 casos en la literatura médica, utilizando búsquedad de Medline y PsycLIT. En numerosos artículos se relaciona esta zoomorfosis con diagnósticos psiquiátricos como la Melancolía, la Esquizofrenia, la Histeria, los Trastornos Facticios, las Personalidades Límites, el Retraso Mental y las Alteraciones del Lóbulo Frontal.

Distintas posibilidades de encuadre psicopatológico para la licantropía (tomado de GARCÍA & ESPERÓN, y modificado):
a) Como ideación delirante: El paciente cree ser un lobo.
b) Como alteración conductual: El paciente se comporta como un lobo.
c) Como alteración psicopática de la personalidad: El paciente dice que no tiene más remedio que comportarse como un lobo.
Puede justificar crímenes planeados simulando ser víctima de un maleficio que lo convierta en lobo con utilización de las creencias populares en beneficio propio y el agravante de heteroagresividad en rango de homicidio con dudosa resonancia afectiva en el autor de las consecuencias de sus actos. Serían los que en la historia de la psiquiatría se denominaron degenerados morales. Otras alternativas implicarían a la simulación como mecanismo en otros trastornos de la personalidad.

MÁS CASOS RELACIONADOS CON EL LOBO EN GALICIA:

En Galicia aparte del caso de Manuel Branco Romasanta (Allariz, Ourense) que se confesó autor de la muerte de 13 persoas. Cuando confesó dijo que mataba contra su voluntad y que creía que su suegra lo maldiciera. Andaba con otros dos “lobishomes”, pero no sabía quienes eran porque solo los veía en su forma de lobos.

Lobo de la gente: Persona de corta edad a la que los padres convierten en lobo por una maldición. Los lobos de la gente acostumbran a andar en grupos de tres. La mujer acostumbra ser la jefa. Estes no comen carne, solo comen gente (de ahí el nombre), pero sobre todo de su familia. Los animales no se asustan cuando los ven.
Al ser atacados con un arma punzante no mueren, pero si los mojas en agua bendita servirán para detener el hechizo. También hay otras formas para liberarlos de esta transformación, como por ejemplo, descubrirlo cuando esté revolcándose en el polvo.

Peeira dos lobos: Se les llama así a las mujeres que, aunque mantienen su forma humana se van a vivir con los lobos, hablan su idioma, comen su comida, protegen a los cachorros y, en muchos casos, se convierten en jefas de la manada.

EL LOBO Y EL TEMOR ANCESTRAL GALLEGO:

Este animal representa, para los gallegos, el mal . Es un hombre o una mujer que se puede transformar en lobo. Esta transformación puede ocurrir por varias causas, entre ellas:

•Por maldición de algunha persona se transforma en lobo de la gente.

•Nacer en la noche de Navidad o en Vienres Santo.

•Ser el 7º hijo de una misma madre. Para evitar que este último hijo sea un hombre lobo, tiene que ser apadrinado por el hermano más viejo.

•Si hacen un hechizo fruto de una envidia se puede transformar a la persona a quien dirigen este conjuro en un hombre lobo.

Su aspecto es el de un ser amenazante, mitad animal y mitad hombre, con piernas y brazos largos, abundante pelo y enormes y plateadas garras. Pueden andar a cuatro patas o a dos. Sus ojos cambian de color dependiendo del lugar donde se encuentre:

•A la luz de la luna son verdes amarillentos.

•A la luz de una fogata son rojos.

Para saber si estamos delante de un hombre lobo habemos de tener en cuenta:

•Que tengan las cejas espesas y unidas por el entrecejo.

•Que el primer y el segundo dedo de la mano sean igual de largos.

•Que tengan abundante pelo.

•Que tengan las uñas muy largas y descuidadas.

El hombre y el lobo son contrarios, porque el primero es un animal racional y civilizado, y el segundo es un animal salvaje. Cuando un hombre lobo se transforma en lobo, pierde la razón y comete actos en contra de su voluntad.

Cuando una persona siente deseos de tumbarse en la tierra y restregarse en ella es que está comenzando el proceso de transformación y que dentro de poco será un lobo, pero antes de esto, se perciben síntomas que indican el inicio del proceso de conversión en hombre lobo, como por ejemplo un sentimiento de morriña. La persoa que siente esto va por la media noche a un despoblado donde hicieron cama algunos lobos.

Es mucho más listo que un lobo real, e incluso, a veces, dirige a estes mamíferos. Cuando un hombre-lobo es un lobo no hay ninguna arma que lo pueda matar.

En algunos casos es siempre lobo mientres dura el hechizo. En otros, unas veces es lobo y otras es persona. Y en otros, de día es humano y de noche es lobo.

Para liberarse de esta maldición alguién tiene que hacerle sangre con una rama de acebo bendecida en la iglesia el Domingo de Ramos.

 

FDO: ANTONIO CENIZA

MI FIRMA

FUENTES:

http://manuelcarballal.blogspot.com.es/2007/03/romasanta-el-nico-hombre-lobo-procesado.html

http://www.lavozdegalicia.es/

http://www.ourensedixital.com/

http://listas.20minutos.es/

http://www.asesinos-en-serie.com/manuel-blanco-romasanta-el-hombre-lobo-de-allariz/

PARA SABER MÁS:

RECOMIENDO SOBRE TODO ESTA AMPLÍSIMA BASE DE DATOS DEL OURENSE DIXITAL,CON MÁS DE NUEVE AUTORES, PARA SERVIDOR LA MÁS FIABLE Y EXTENSA:

http://www.ourensedixital.com/romasanta/index.htm#3

OTRA RECOMENDABLE EN PDF (16 PÁGINAS):

http://www.galiciaencantada.com/archivos/docs/Descargar%20DOCUMENTO.pdf

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